¡Hagamos conciencia, queridos Padres!

¡Hola! Que bueno que nuevamente puedo llegar a su vida a través de esta columna y en este mes tan especial que se celebra el dia de los padres. Para usted papá es este artículo, con todo mi respeto hacia nuestros padres latinos.

Estaba reflexionando cuán importante es la figura paterna para nuestros hijos, ya que ese padre ayuda a moldear el carácter de los hijos. Aunque el temperamento se herede, ellos son encargados junto con la madre de hacer de la familia un valuarte de valores y normas básicas que acompañaran a sus hijos por el resto de sus vidas, aydándolos a formarse y convertirse en hombres y mujeres que hagan una diferencia en este mundo.

Voy a hacer una historia corta y muchos la conocerán. Se trata de “El hijo pródigo” Es el relato de un hijo menor que por carencia de experiencias se descarrió de los vínculos familiares. El padre de este joven era un hombre trabajador, ahorrador, preocupado por el futuro de sus dos hijos. No fué un padre sin percepciones, sino que era precabido, pensando en un mejor mañana para ellos. Pero el hijo menor, aunque estaba bajo la tutela del padre, se creía que todo lo sabia y era muy hombre y quería irse de la casa. ¿Le resulta a usted esto familiar hoy dia?  Cuando llegó a su mayoría de edad, reclamó sus derechos personales, económicos y sociales y entre sus planes estaba, en primer lugar, irse de la casa lejos. No quería el control del padre y de su hermano mayor. Optó por abandonar los valores familiares, carente de madurez moral y de un carácter administrativo, terminó sin sus recursos económicos. Se propuso buscar empleo y lo único que encontró fué el de criador de cerdos. La alimentación de este joven fué bien precaria y pobre, pero aquel padre le habia infundido valores, le enseñó el camino recto, le dió amor y cuidados y aunque el hijo perdió su estabilidad económica, no perdió lo que no se compra con dinero, la herencia que su padre le habia inculcado. Recordemos que este era un padre preocupado por el futuro de sus hijos y aquel hijo recordó el amor de su padre, recordó sus consejos y el calor de hogar que habia tenido. Esto hizo que reconociera su error, su derrota, y aquel fracaso le habrió la puerta para regresar de nuevo a su hogar. Su confesión fué ésta: “me levantaré e iré a casa de mi padre, le pediré perdón y le diré, he pecado contra el cielo y contra tí.” Al llegar de nuevo a su hogar, aprendió una nueva lección, el perdón. Su padre lo perdonó, lo recibió de nuevo, hizo fiesta y le demostró nuevamente que significa ser un padre. Alguien que lo da todo por tí sin reprocharte y que olvida cualquier agravio.

Padre que tal vez en estos dias su hijo se fué del hogar, o tal vez fué en un tiempo pasado, mi pluma se mueve para decirle que su trabajo de papá no es en vano. Los principios que le inculcó están en su corazón. El o ella regresaran y es ahí donde los podrá ayudar y terminar la obra maestra que Dios puso en sus manos.

Ahora hablo a los hijos que estan distanciados de su padre o piensan alejarse de su hogar. No cometan el mismo error que el joven de esta historia. Nunca estarás mejor que en los brazos de tu amado padre. Este es el tiempo, mientras están vivos, mientras le podemos decir, “gracias papá, porque te debo mi vida y lo que hoy soy.” Mi papá ya partió y está con Dios, pero en mi corazón sigue vivo. A cada instante sus palabras, su cariño, sabiduria, son la mejor herencia que el me pudo dejar y algún dia estaremos juntos de nuevo.

Feliz dia de los padres a todos nuestros papás hispanos.

Olga Fernandez