Bienvenido a la Familia

El milagroso evento del que habla Nuestro Señor Jesucristo en el libro de Juan, capítulo tercero, versículo 5, te ha sucedido a ti. Poniendo tu fe en que Cristo derramó su sangre para el perdón de los pecados; ¡has vuelto a nacer! ". Regocijaos de que vuestros nombres están inscritos en los cielos" (Lucas 10:20) y "os digo que del mismo modo hay gozo delante de los ángeles de Dios por un pecador que se arrepiente" (Lucas 15:10). Nosotros, en Familia2000 nos alegramos por ti, y le pedimos al Señor porque use tu vida y testimonio de una forma muy especial así como nosotros colaboramos con El para los días venideros.

 

El hecho de tu salvación es más profundo que el sentimiento de alegría y paz que sientes en este momento. Aunque los planes de Dios para la salvación parecen simples, tú sabes que también es algo muy personal, ya que el aceptarlo viene desde el fondo de tu corazón (romanos 10:9, 10). Miremos más de cerca este maravilloso evento y examinemos todo lo que es y lo que significará para ti por el resto de tu vida—¡y a través de l a eternidad!

EL VOLVER A NACER EXPLICADO

El descubrimiento De Tus Necesidades Como Pecador

Posiblemente la primera vez que comprendiste que tu vida necesitaba algo o a alguien más que a ti mismo fue a través de un fracaso. Puede que haya sido una tragedia o una prueba muy severa. Quizás las condiciones del mundo, de tu hogar, del trabajo o algo concerniente a tu salud te hicieron pensar en el futuro. Puede que seas una persona que ha logrado todo lo que quiso en la vida -- ¡quizás hasta asistías a la iglesia regularmente! Pero aún así, en lo más profundo de ti, te diste cuenta que te faltaba algo vital.  Simplemente no sentías la satisfacción que esperabas. Cualquiera que sea la razón, debes darle gracias a Dios. El es fiel y nos lleva a cada uno de nosotros a circunstancias que nos preparan para recibir Su Palabra.

 

Después de haber aceptado esto, posiblemente la próxima pregunta lógica sea, "¿Por qué?" ¿Por qué se presentó esta situación? ¿Por qué no te sentías satisfecho? La respuesta es que tanto por fuera como por dentro somos pecadores – injustos, indignos del amor y la bendición de Dios. No podemos llegar al cielo o merecer el amparo de Dios por nosotros mismos. Ni siquiera ser bondadosos—no importa cuan honesta o pura sea nuestra intención, sencillamente no es suficiente. Romanos 3:10 nos dice que ante los ojos de Dios, "¡No hay justos! ¡Ni aun uno! Efesios 2:8, 9 y Tito 3:5 repiten el refrán: "El nos salvó, no por las obras de justicia que nosotros hubiésemos hecho, sino según su misericordia; por medio del lavamiento de la regeneración y de la renovación del Espíritu Santo".

 

El progreso del pecado en el mundo desde la caída de Adán y Eva está claramente explicado en Romanos 5:12: "Por esta razón, así como el pecado entró en el mundo por medio de un solo hombre (Adán) y la muerte por medio del pecado, así también la muerte pasó a todos los hombres por cuanto todos pecaron". Algo vital se perdió con la caída de Adán y Eva. Ese algo fue una buena relación con Dios-- ¡una relación que le permitiría al hombre estar en comunión con El y participar de su amor, su sabiduría y su poder! Esta separación de Dios ha sido pasada a través de las generaciones a cada ser humano incluyéndote a ti. Y si hubieras continuado por este mismo camino sin interrumpirlo, tu final hubiera sido peor que la vida que has venido experimentando. Romanos 6:23 afirma: "Porque la paga (resultado o final) del pecado es muerte". Esto incluye no solo la muerte física (la separación del alma y el cuerpo) sino también la muerte espiritual (la eterna separación de Dios) Esto está descrito en el Apocalipsis 20:14: "Y la muerte y el infierno fueron lanzados al lago del fuego, Esta es la muerte segunda". También: "Y el que no fue hallado inscrito en el libro de la vida fue lanzado al lago de fuego" (versículo 15). Antes de que recibieras a Cristo como tu Salvador, ¡estabas en el camino que conduce a la eterna separación de Dios!

TU DESCUBRIMIENTO DE CRISTO COMO SALVADOR

  En algún momento, después de que te diste cuenta de tu condición de pecador, hiciste otro importante descubrimiento. El hecho de que sin importar todo lo que eras, y todo lo que has hecho, Dios te dio a Su Hijo, Jesucristo para que pagara por tus pecados. Qué maravillosa verdad contiene Romanos 5:8: "Pero Dios demuestra su amor para con nosotros, en que aún siendo pecadores, Cristo murió por nosotros". Si…"La sangre de su Hijo Jesús nos limpió de todo pecado" (I Juan 1:7) porque: "El mismo llevó nuestros pecados en su cuerpo sobre el madero…" (I Pedro 2:24) y" Somos santificados, mediante la ofrenda del cuerpo de Jesucristo hecha una vez para siempre" (Hebreos 10:10).

 

Nuestro Señor Jesucristo pagó a Dios por tus pecados. Derramó su sangre para que pudieras vivir eternamente. Aún después de tantos años alejado de El y rechazándolo, El abrió Sus brazos y te llamó para que fueras a El. En Juan 15:9, Jesús mismo dijo: "Como el Padre me amó, también yo os he amado; permaneced en mi amor".

 

Es posible que el darte cuenta de que Cristo era tu respuesta te llegó a través uno de los escritos de Familia2000. Es posible que te hubiera llegado a través del sermón de un Ministro de la Palabra de Dios, al leer una parte del Evangelio o a través de un cristiano preocupado por tu alma. Cualquiera que haya sido tu caso, Tito 2:11 se confirma una vez más: "Porque la gracia salvadora de Dios se ha manifestado a todos los hombres". ¡Ay, el amor de Dios que nunca falla!

Tu Ejercicio de FE

Mientras reflexionabas acerca de estas verdades recién descubiertas acerca de ti y del Salvador, sentiste un llamado dentro de ti - —algo que la Biblia llama un acercamiento a Dios (Juan 6:44). Aunque al principio te hayas negado a admitirlo, en tu interior SABIAS que la Palabra de Dios era la verdad, que Dios te ama y que envió a Su Hijo para pagar por tus pecados. Te diste cuenta que estando en paz con El – - y contigo mismo - debes obedecer sus Mandamientos y, con fe, confiar en que hará lo que prometió. Volviendo a Romanos 6:23, encontraste el resto de este versículo: "pero el don de Dios es vida eterna en Cristo Jesús, Señor Nuestro".

 

Así es que es posible que, inmediatamente o un poco más tarde, tú de tu libre albedrío actuaste de acuerdo con los dictados de tu corazón, voluntariamente te alejaste del pecado y la vergüenza y le abriste tu corazón a Dios. Le hablaste de tu necesidad y confiaste totalmente en su promesa a Juan 6:37: "…Al que a mí viene, jamás lo echaré fuera".

 

Estos tres pasos son un mandato de Dios, como nos dice Romanos 10:9, 10 y 13: "Que si confiesas con tu boca que Jesús es el Señor, y si crees en tu corazón que Dios se levantó de entre los muertos, serás salvo. Porque con el corazón se cree para justicia, y con la boca se hace confesión para salvación". "Porque todo aquel que invoque el nombre del Señor será salvo".

 

Quizás tus oraciones eran algo así: "Señor Jesús, vengo a ti tal como soy, un pecador. Con confianza me aparto del pecado y la duda para entregarme a Ti. Con fe confío en que me salvarás a través de la sangre que derramaste y en que me guiarás en mi vida Cristiana porque deseo vivir para ti. Amén." (Si has leído hasta este punto y te das cuenta de que no has venido a Cristo de esta forma, ¿no inclinarías tu cabeza y le pedirías a El que te salve ahora mismo?)

 

Solamente con decir las palabras anteriores no te salvarás. Creer en el fondo de tu corazón que Dios es el único camino de salvación y que El cumplirá su promesa de salvarte cuando tu se lo pidas es lo que logra la transacción. Cuando uno libre y honestamente se entrega a Dios a través de Cristo, Dios a su vez le dará el regalo de la vida eterna. Es tan simple como eso. En el momento en que te arrepentiste de tus pecados, creyendo que Dios podía y quería salvarte, y cuando confesaste tus pecados y tu creencia en Dios, ¡FUISTE SALVADO! Ahora entiendes el significado de la fe. Es sencillamente confiar en que Dios cumple lo que ha dicho y aceptar el hecho de que lo hizo. Dios no miente (Tito 1:2). ¡Aleluya! En el momento en que creíste y llamaste al Señor fuiste salvado y colocado en la familia de Dios a través del Espíritu Santo (I Corintios 12:13).

EL VOLVER A NACER EXAMINADO

I Juan 5:13 dice: "Estas cosas os he escrito a vosotros que creéis en el nombre del Hijo de Dios para que sepáis que tenéis vida eterna…" Romanos 8:16 dice: "El Espíritu mismo da testimonio juntamente con nuestro espíritu de que somos hijos de Dios." Finalmente encontramos en Filipenses 4:7 que: "…la paz de Dios, que sobrepasa too entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestras mentes en Cristo Jesús". Ahora que has llegado a ser uno de los hijos de Dios, las inmensas riquezas de Su gracia serán siempre tuyas. Actualmente, Dios está obrando o viviendo a través de ti para lograr Su obra en la tierra. Tú formas parte de Su equipo, sirviendo y ayudando a otros a conocerlo como tú. Echemos una breve mirada a la nueva persona que has llegado a ser y veamos como Dios te ve. Observa estas maravillosas realidades:

 

1. TUS PECADOS YA NO EXISTEN: El Salmo 103:12 nos dice: "Tan lejos como está el Oriente del Occidente, así hizo alejar de nosotros nuestras rebeliones". Deténte y piensa por un momento. Dios no dijo que El alejó nuestros pecados a tanta distancia como está el Norte del Sur – porque entonces se pueden encontrar otra vez. ¡El Norte y el Sur SE ENCUENTRAN en los polos! El Este y el Oeste, sin embargo, NUNCA se encuentran. Si alguien emprende el camino hacia el Este y nunca cambia de dirección, ¡viajará siempre hacia el Este! Qué cosa tan maravillosa es saber que cuando Dios elimina nuestros pecados, estos han desaparecido para siempre.

 

Esto se amplifica en Hebreos 10:16, 17: "Este es el pacto que haré con ellos después de aquellos días" (después de que uno vuelva a nacer), dice el Señor; "pondré mis leyes en sus corazones, y en sus mentes las inscribiré". Y "Nunca más me acordaré de los pecados e iniquidades de ellos".

  Con tus pecados perdonados, ya estás listo para comenzar a vivir la nueva vida que Dios te ha prometido. Lo harás porque…

 

2. TIENES UNA ESENCIA NUEVA: II Corintios 5:17 dice: "De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura (o creación) es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas". II Pedro 1:4 nos dice que como hijos de Dios, nosotros somos: "…participantes de la naturaleza divina, después haber huido de la corrupción que hay en el mundo..." Inmediatamente, encontrarás que tu camino en la vida y tus valores están cambiando. En muchos casos, cosas que antes eran importantes llegan a ser menos significativas o se olvidan por completo. Otras cosas que parecían sin importancia -- como Dios, la iglesia y la vida cristiana – de repente se convierten en el centro de tu vida.

 

No te asustes ni te desalientes. Dios solamente está elaborando Su plan para tu vida. Como ves, El tiene un plan especial que solamente tú puedes cumplir de la forma que El quiere que sea cumplido. Tu amor por El, tu testimonio y tu servicio ayudarán a otros a encontrar la nueva vida que tú ya has encontrado y a ser bendecidos como parte de la creciente familia de Dios.

 

Esta nueva esencia no significa que no volverás a pecar. I Juan 1:8, 10 nos dice: "Si decimos que no tenemos pecado, nos engañamos a nosotros mismos, y la verdad no está en nosotros. Pero si decimos que no hemos pecado, le hacemos a El mentiroso, y su palabra no está en nosotros". Tampoco tu nueva esencia significa que puedes vivir de la manera que quieres. I Juan 3:8 declara: "El que practica el pecado es del diablo, porque el diablo peca desde el principio. Para esto fue manifestado el Hijo de Dios; para deshacer las obras del diablo".

 

Recuerda, cuando llamaste al Señor le entregaste tu vida a El. Así que ahora posees una DOBLE esencia -- la esencia de Dios y también la que tenías antes de ser salvado. (Ver Romanos, capítulo 7 para la descripción que hace el Apóstol Pablo de este hecho). La gran diferencia es que tu antigua naturaleza humana ya no tiene un control completo sobre ti. La nueva naturaleza que Dios te ha dado -- la esencia de Cristo -- es más poderosa: "...porque el que está en vosotros es mayor que el que está en el mundo" (I Juan 4:4). Aún habrá momentos en que te sentirás débil y tus dos esencias lucharán la una contra la otra (Romanos 7:22, 23). Sin embargo, mientras continúes dándole libertad a Dios para reinar en tu vida serás capaz de sobreponerte a tu antigua naturaleza. Gálatas 5:16 dice: "...Andad en el Espíritu, y así jamás satisfaréis los malos deseos de la carne".

 

Si en alguna ocasión resbalas y pecas, simplemente recuerda la verdad y la promesa de Dios. El ha perdonado todos tus pecados -- pasados, presentes y futuros. Si todavía haces algo malo, debes confesar tu fracaso a Dios. I Juan 1:9 nos dice: "Si confesamos nuestros pecados, El es fiel y justo para perdonar nuestros pecados y limpiarnos de toda maldad". ¿Qué pasará si no confiesas ningún pecado de los que puedas encontrar día tras día? Dios te llamara la atención (disciplina espiritual), como todo padre que ama a su hijo, que por su propio bien debe disciplinarlo (Hebreos 12:6).

 

Es bueno también que recuerdes siempre que aunque todos tus pecados hayan sido perdonados "Porque es necesario que todos nosotros comparezcamos ante el Tribunal de Cristo, para que cada uno reciba según lo que haya hecho por medio del cuerpo, sea bueno o malo" (II Corintios 5:10). Este no es un juicio para determinar si uno es merecedor del cielo o no -- esto ya fue acordado en la salvación. En cambio este es el momento en que cada cristiano dará cuentas de su vida y servicio como tal para poder recibir su recompensa (ver también I Corintios 3:13-15).

 

Así es que aunque tus pecados se hayan borrado y tengas una nueva esencia, necesitas asegurarte que Dios tenga un completo control de tu vida. Proverbios 3:5-7 dice cual es la mejor forma de lograr esto: "Confía en el Señor con todo tu corazón y no te apoyes en tu propia inteligencia. Reconócelo en todos tus caminos, y El enderezará tus sendas. No seas sabio en tu propia opinión; teme al Señor y apártate del mal".

 

Mientras el Señor Jesucristo sea el primero en tu vida, continuarás disfrutando de la victoria que has ganado a través de El. Esto sucede porque…

 

3. TIENES VIDA ETERNA: El más emocionante aspecto de tu nueva vida en Cristo es que nunca la perderás. Aunque desilusiones a Dios a través del pecado, no haciendo lo que El te ha pedido (guiado) que hagas, El nunca, por ninguna razón se retractará de su promesa a Juan 6:37: "...Y al que a mí viene jamas lo echaré fuera." Juan 10:28 lo pone de una forma más sencilla: "Yo les doy vida eterna, y no perecerán jamás, y nadie los arrebatará de mi mano". I Corintios 1:8 dice: "(El Señor Jesucristo) os confirmará hasta el fin..." y Pedro 1:5 nos dice que los cristianos "sois guardados por el poder de Dios mediante la fe, para la salvación preparada para ser revelada en el tiempo final".

 

¡Que maravillosa y satisfactoria verdad! Aún cuando le falles a Dios a lo largo del camino de tu vida y servicio como cristiano, aún si afliges al Espíritu Santo no siguiendo su liderazgo (Efesios 4:30), aún cuando haya días que "no te sientes salvado", nada cambiará este hecho de ninguna forma. Recuerda que tú no fuiste salvado por sentimientos o por una experiencia emocional (aunque probablemente haya habido algunas emociones). Fuiste salvado por la FE en Dios y tu salvación ahora está en Sus manos. El es el que te mantendrá (ver también Judas 24).

 

Si sucede que llegas a desilusionarte, simplemente vuelve a Romanos 8:38,39 y lee estos versículos varias veces: "Por lo cual estoy convencido de que ni la muerte ni la vida, ni los ángeles, ni principados, ni lo presente, ni lo porvenir, ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor Nuestro".

En resumen, los cinco puntos siguientes deben aclara y describir tu "personalidad" espiritual como miembro de la familia de Dios:

  • La salvación no se basa en emociones, trabajos o rectitud Más bien es un regalo de Dios (Efesios 2:8,9) resultado de la aceptación y la fe de que Cristo completó su trabajo en el Calvario (Hebreos 10:10,14).
  • Cuando uno se ha convertido genuinamente él lo sabe (Romanos 8:16).
  • Dios ha prometido una profunda y duradera paz a Sus hijos (Isaías 26:3, Filipenses 4:7 y II Timoteo 1:7). Pueden venir pruebas, pero Dios siempre triunfa.
  • Una persona salvada se encuentra siguiendo a Cristo (Hebreos 10:16). Hay un cambio definitivo en su vida (II Corintios 5:17). Cuando él desobedece, Dios lo disciplina (Hebreos 12:6), pero continúa amándolo.
  • Una persona que ha vuelto a nacer acepta el fruto del Espíritu Santo (Gálatas 5:22,23).

Guarda estas promesas y hechos en tu mente y en tu corazón hoy, y espera ansioso una vida de recompensa sirviendo a Cristo.

 

VIVIENDO TU NUEVA VIDA EN CRISTO

Cristo dijo en Mateo 11:29,30":Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallareís descanso para vuestras almas. Porque mi yugo es fácil, y ligera mi carga".

¡Tu lugar en el cuerpo de Cristo como nuevo creyente es sólo el comienzo de una excitante vida para ti! Ahora que te has convertido en un miembro de la familia de Dios, tienes un propósito y algunas responsabilidades que cumplir. Así como tienes un sitio definido y responsabilidades con tu familia terrenal, así te necesita el Señor para que realices la parte que te corresponde en Su plan Divino para la humanidad. Si El no te necesitara - si tu servicio no fuera importante para El - te hubiera llevado al cielo como una preciada posesión en el momento en que fuiste salvado. Sí, El tiene un plan para tu vida. ¡Qué maravilloso que Dios no sólo te ha salvado, sino que también te está dando la oportunidad de trabajar para El. El hasta te pagará por este servicio - no con una remuneración económica como las que tú conoces, sino a través de triunfos y bendiciones sobre la tierra y coronas que recibirás el día que tu vida Cristiana sea revisada frente a su Trono. Escucha al Apóstol Pablo quién luchó por su fe y realizó la voluntad de Dios para su vida en II Timoteo 4:8: "Por lo demás, me está reservada la corona de justicia, la cual me dará el Señor, el Juez justo en aquel día: Y no sólo a mí, sino también a todos los que han amado su venida".

 

Para poder determinar lo que el eñor quiere que logres, tienes que aprender más acerca de El y orar específicamente acerca de Su voluntad. El gran Apóstol Pedro, en el libro II, versículo 1-11, habla de la necesidad de aprender más acerca de Dios y reflejar sus cualidades mientras le sirves a El. En pocas palabras él dice: "A través del conocimiento de Dios, y de Jesucristo Nuestro Señor...añadiendole a tu fe la virtud y a la virtud, el entendimiento; al entendimiento, el dominio propio; al dominio propio, la paciencia; a la paciencia, la devoción; a la devoción, afecto fraternal: y al afecto fraternal, caridad (amor). Si ustedes poseen estas cualidades y las desarrollan, ni su vida será inútil ni habrá sido en vano... porque la entrada te será dada abundantemente en el reino eterno del Señor y Salvador Jesucristo." Aunque no podías ser salvado por obras, ahora puedes y debes obrar para recibir recompensas y lograr una generosa entrada al cielo.

 

¿Cómo y dónde empieza uno el camino de servir y complacer a Dios? De nuevo, leyendo Su Palabra, encontramos que hay una formula triple para lograr una vida abundante: (1) En Juan 10:10 encontramos que Cristo actualmente QUIERE que tengamos esta clase de vida: "Yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia". (2) Cristo ya nos ha preparado el camino para que podamos triunfar: "Porque nosotros somos su obra creada en Jesucristo para hacer buenas obras porque El así lo mandó." Ahora que te has convertido en cristiano, PUEDES caminar como Cristo porque (3) Cristo es el poder a través del cual puedes alcanzar, y alcanzarás esta meta. Memoriza el testimonio del gran Apóstol Pablo en Gálatas 2:20 "Con Cristo he sido juntamente crucificado: y ya no vivo yo, sino que Cristo vive en mí. Lo que ahora vivo en la carne, lo vivo por la fe en el Hijo de Dios, quien me amó, y se entregó a sí mismo por mí". Verdaderamente, nosotros PODEMOS hacer TODAS LAS COSAS a través de Cristo quien nos ha fortalecido. (Filipenses 4:13)

 

Hay cinco pasos importantes para empezar tu camino de amor y servicio al Salvador. Lo que queda de este libro lo dedicaremos a identificar y discutir estos pasos.

#1: BAUTISMO

El bautismo es una bella descripción de la experiencia de la conversión. I Corintios 15:3, 4 nos dice: "...Que Cristo murió por nuestros pecados...que fue sepultado, y que resucitó al tercer día..." Hablando de bautismos, Romanos 6:4 añade: "Pues por el bautismo fuimos sepultados juntamente con él en la muerte, para que así como Cristo fué resucitado de entre los muertos por la gloria del Padre, así también nosotros andemos en novedad de vida". Es importante notar que el bautismo describe nuestra conversión - la escena se representa en nuestras vidas cuando nos sumergimos en las aguas del bautismo, nos levantamos y salimos de ella. El bautismo no es salvación, ni tampoco forma parte de ella, porque:"...En él tenemos la redención (el perdón) por medio de su sangre, el perdón de nuestras transgresiones, según las riquezas de su gracia". (Efesios 1:7). De nuevo:"...La sangre de su hijo Jesús nos limpia de todo pecado" (I Juan 1:7). Una persona puede entrar en las aguas del bautismo como un "pecador seco" y salir de ellas como un "pecador mojado". Solo la sangre de Jesucristo (no el agua ) puede limpiarnos del pecado (Hebreos 9:22 y Levítico 17:11). El bautismo no es más que una representación de lo que ya te ha sucedido a través de Cristo. El bautismo no es sino tu primer acto de obediencia al Salvador, o según dice Pedro: "...Como apelación de una buena conciencia hacia Dios" (I Pedro 3:21). El bautismo es un acto de amor externo para mostrarle a Dios y a todo el mundo que has vuelto a nacer y que estás decidido a vivir para Cristo.

#2: SER MIEMBRO DE LA IGLESIA

Asistir a la iglesia e involucrarte personalmente en sus actividades es vital para el nuevo creyente. El propio Señor Jesucristo estableció la iglesia del Nuevo Testamento local como Su agencia central para ganar almas e instruir para la época, o teológicamente hablando, el designio divino en que vivimos - el designio divino de la gracia. En Hechos 2:47 encontramos: "y el Señor añadía diariamente a su iglesia los que habían de ser salvados".

 

Actualmente, la iglesia está compuesta por todos los que han vuelto a nacer, creyentes como tú y yo. La palabra griega para iglesia es "ekklesia", o "asamblea" - grupos de personas que han sido llamadas de este mundo a través de la salvación y están viviendo ahora para Cristo. Esta asamblea, por supuesto, está formada por grupos más pequeños de creyentes locales o "iglesias". Posiblemente hay muchas en tu comunidad. No obstante, todos los creyentes que han vuelto a nacer son UNO en Cristo, como Pablo nos dice en Efesios 1:22,23 que Dios el Padre ha... "sometido todas las cosas bajo sus pies y le puso a él por cabeza sobre todas las cosas para la iglesia, la cual es su cuerpo...".

 

Como miembro del cuerpo de Cristo, es importante para ti que te unas a otros creyentes para venerar al Señor, alabarlo, aprender acerca de El y luego ir y hablarles a otros, trayéndolos a la comunidad de creyentes y a la iglesia local (II Pedro 3:18). Aunque es posible aprender acerca de Dios a través de la literatura cristiana, los programas del Evangelio por la radio y la televisión, y aún la Biblia misma, todas estas actividades deben ser puestas en una perspectiva adecuada por la iglesia local -- con Cristo a la cabeza y el pastor local como Su servidor. A continuación algunas razones adicionales del porqué esto es considerado verdadero e importante.

 

Pablo nos dice en 1 Timoteo 3:15 que la iglesia local es la casa de Dios viviente, y lo que es más importante, " ...columna y fundamento de la verdad." El ministerio del pastor que enseña la Biblia, la comunidad de otros cristianos y las muchas oportunidades de aprender, crecer y servir, te alimentarán espiritualmente, y te ayudarán a descubrir la perfecta voluntad de Dios para tu vida. Además de esto, necesitas del liderazgo y asesoramiento de cristianos maduros que hayan demostrado ser dignos de ser llamados por Cristo y de servir como ministros. Algo así será la estructura de la iglesia local.

 

Segundo, el servicio de los dones que Dios le da al hombre es a través de la iglesia local. Efesios 4:11,12 nos dice: "él mismo constituyo a unos apóstoles, a otros profetas, a otros evangelistas, y a otros pastores y maestros, a fin de capacitar a los santos (¡Ese eres tú!) para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo (la iglesia)." Cualquiera que sea el camino que Dios haya escogido para tu vida y testimonio será a través del trabajo de una iglesia local y en unión con la misma. Al final, todo honor y toda gloria son para Dios a través de Jesucristo, quien es la cabeza de la iglesia (Efesios 3:21). Finalmente, Dios nos aconseja ser especialmente cuidadosos a la hora de cumplir las responsabilidades que El nos ha dado en estos últimos días de peligro. El dice a través de Pablo en Hebreos 10:24,25: "Considerémonos los unos a los otros para estimularnos al amor y a las buenas obras. No dejemos de congregarnos, como algunos tienen por costumbre; mas bien exhortémonos y con mayor razón cuando veis que el día se acerca (el día del retorno de Cristo)".

 

La selección de tu iglesia debe estar precedida por una oración y una completa confianza en la dirección del Señor. Debes estar seguro de escoger una iglesia que siga las enseñanzas de la Biblia, y la predique. Hay cuatro factores importantes que debes considerar:

1.    ¿El sermón está centrado en la cruz y en la sangre de Cristo?

2.    ¿Se hace una invitación a la salvación al final de cada servicio? ¿La gente está siendo salvada?

3.    ¿Es evidente el amor cristiano?

4.      ¿Es el llevar una vida de santidad un tema frecuentemente divulgado por el pastor o el ministro?

  Mientras tú sinceramente y orando busques la voluntad del Señor, El te guiará a la iglesia correcta. Encuentra una donde estas verdades sean evidentes.

#3: DESARROLLA UNA VIDA PIADOSA

II Timoteo 3:16,17 afirma: "Toda la escritura es inspirada por Dios y es útil para la enseñanza, para la reprensión, para la corrección, para la instrucción en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente capacitado para toda buena obra". Además de ingresar a la iglesia y participar en los servicios y actividades de la iglesia local, cada cristiano debe guardar una parte de su tiempo diario para las devociones privadas --leyendo la Palabra de Dios, reflexionando acerca de sus mandamientos, orando y confesando todos sus pecados. Esto es muy importante para los nuevos cristianos ¡y no debe ser olvidado por los cristianos maduros tampoco!

Aprende a Leer y a Memorizar la Palabra de Dios

1 Pedro 2:2 dice: "Desead como niños recién nacidos (nuevos convertidos en Cristo), la leche espiritual no adulterada, para que por ella crezcáis para salvación". Al igual que un niño es fortificado a través de la leche materna, así los nuevos cristianos necesitan alimentarse para crecer y para poder llegar a ser unos fuertes guerreros de la fe que devoran el verdadero alimento (las doctrinas más fuertes de la Biblia), como se explica en Hebreos 5:14: "Pero el alimento sólido es para los maduros, para los que por la práctica tienen los sentidos entrenados para discernir entre el bien y el mal". Un horario de devoción es el comienzo seguro de un gran crecimiento, madurez y servicio. Esto va mano a mano con lo que dice II Timoteo 2:15: "Procura con diligencia presentarte a Dios aprobado, como obrero que no tiene de qué avergonzarse, que usa bien la palabra de verdad".

 

Mantenerte cerca de Dios a través de Su Palabra con tus devociones diarias te va a permitir alcanzar grandes victorias en la vida. Uno de los factores más importantes que debes considerar es que Satanás nunca trabaja tan duro como lo hace en la vida de un nuevo cristiano. 1 Pedro 5:8 advierte a todos los cristianos: "Sed sobrios y velad. Vuestro adversario, el diablo, como león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar". El demonio está molesto porque ha perdido en su intento de ganar tu alma ahora y por la eternidad Por consiguiente, él tratará de evitar tu alegría y servicio cristianos, de arruinar tu testimonio y de impedirte que ganes a otros. Puede hasta hacerte dudar de tu salvación, llegar a desanimarte por las circunstancias, o tal vez ser ofendido por un hermano cristiano. Dios permitirá estos tiempos de prueba y ensayo para purificar tu confianza en El y hacerte un servidor con más experiencia, conocimiento y capacidad.

 

Cuando esos tiempos vengan, te puede ayudar saber que cada uno de los profetas del Antiguo Testamento y los Apóstoles del Nuevo Testamento, así como millares de tus compañeros cristianos, han experimentado circunstancias similares -- ¡y salieron victoriosos gracias a su renovada confianza en Cristo! Como el Apóstol Pablo muy acertadamente le dijo al joven Timoteo:"... Por esta razón padezco estas cosas, pero no me avergüenzo: porque yo sé en quién he creído, y estoy convencido de que él es poderoso para guardar mi depósito para aquel día" (II Timoteo 1:12). Igualmente, Romanos 8:28 nos dice: "Y sabemos que Dios hace que todas las cosas ayuden para bien a los que le aman, esto es, a los que son llamados conforme a su propósito" ¡A veces, estas verdades son difíciles de entender en nuestra vida y servicio como cristianos, pero de todas formas siguen siendo verdades!

 

El estudio diario de la palabra de Dios también te ayudará a vencer la tentación de pecar en tu vida. Recuerda que aunque estás salvado, sigues siendo susceptible a las tentaciones del mundo y de la carne tanto como al demonio. De hecho, Santiago 1:14 afirma: "Pero cada uno es tentado cuando es arrastrado y seducido por su propia pasión". Aunque como cristiano que ha vuelto a nacer no puedes practicar o disfrutar ningún pecado en particular de la forma que lo hacías antes de tu salvación, la Biblia es muy directa al decirnos que: "Si decimos que no tenemos pecado, nos engañamos a nosotros mismos, y la verdad no está en nosotros" (1 Juan 1:8).

 

El salmista David -- uno de los más queridos siervos de Dios -experimentó la realidad de la tentación y el pecado en su vida. Aún así, como resultado él fue capaz de escribir la verdad del Salmo 119:9 y 11: ¿Con qué limpiará el joven su camino? Con guardar tu palabra". "En mi corazón he guardado tus dichos para no pecar contra ti mientras estudias, descubrirás muchos pasajes de las Escrituras que tienen un significado especial para ti, o que te ayudarán en tu testimonio ante otros. Te sugiero que memorices varios de estos pasajes por área. Mientras lo haces, descubrirás, como yo, que los beneficios son muchos.

Aprende a Orar Diariamente

En Mateo 21:22, Jesús dijo a sus discípulos: "Todo lo que pidáis en oración, creyendo, lo recibiréis". De nuevo, en Mateo 26:41, Cristo advierte a sus discípulos "velad y orad".

 

Tu tiempo para devociones privadas cada día también te dará la perfecta oportunidad para orar. Este no debe ser el UNICO momento que ores, pero te proporcionará una oportunidad conveniente para familiarizarte con esta práctica tan importante. La Palabra de Dios tiene mucho que decir acerca de los privilegios de la oración,la cual no es más que una conversación con Dios, en que pides por tus necesidades y le hablas de tus alegrías. 1 Tesalonicenses 5:17 nos dice que los cristianos deberíamos orar sin cesar. Esto enfatiza la necesidad de orar del cristiano así como el hecho de que debe aprovechar cada oportunidad para hacerlo. Mientras vas madurando en la vida cristiana, vas a descubrir que necesitas cada vez mas de ti y de otros -- y, como consecuencia, necesitas orar más frecuentemente. Este hecho es reconocido por el Apóstol Pablo, quien asegura que los cristianos deben "...ser constantes en la oración" (Romanos 12:12) y "Perseverad siempre en la oración, vigilando en ella con acción de gracias" (Colosenses 4:2).

 

En Lucas 11:1, los Discípulos de Cristo le pidieron que les enseñara a orar. Las instrucciones del Señor (las cuales están aquí y en Mateo, Capítulo 6) son llamadas con frecuencia "la oración modelo", porque incluyen todo lo que Dios quiere de nosotros cuando venimos a El a través de la oración. Leyendo Lucas 11 o Mateo 6, encontramos que nuestras oraciones siempre deben estar compuestas de los siguientes elementos: (1) Adoración (alabanza), (2) Agradecimiento, (3) Confesión, (4) Interseción (pedir por otros) y (5) Súplica (humildemente traer nuestras peticiones al Señor).

 

La verdadera clave para una oración efectiva se encuentra en 1 Juan 5:14: "Y ésta es la confianza que tenemos delante de él: que si pedimos algo conforme a su voluntad, él nos oye. Todo cristiano debe entender que lo que él pide puede o puede no ser la voluntad de Dios el dárselo. Recuerda que El es omnipotente, o el que todo lo sabe -- y conoce lo que es mejor para cada uno de sus hijos. Por lo tanto, El siempre te dará una de tres posibles respuestas a tus oraciones: (1) "Sí" (2) "No" (3) "Espera." A veces pienso que debería haber una cuarta respuesta --"¡Tienes que estar bromeando!" Ves, es posible que un cristiano pida una cosa errada. Santiago 4:3 asegura: "Pedís, y no recibís; porque pedís mal, para gastarlo en vuestros placeres". Definitivamente, la fórmula correcta es pedir y dejar la respuesta en manos de Dios -- dándole las gracias aunque no recibas lo que quieres.

Aprende a Confesar tus Pecados

1 Corintios 10:12 afirma: "Así que, el que piensa estar firme, mire que no caiga". La confesión de los pecados debe formar parte de la comunión diaria del cristiano con Dios. Como nosotros continuamos estando en la carne -- y poseemos nuestra antigua naturaleza así como la nueva --y Dios nos ha advertido de las armas de Satanás, van a haber momentos en que podemos caer en el pecado y serle infiel a Dios. Aunque debemos reconocer abiertamente y admitir estos momentos de fracaso, no debemos permitir que el sentimiento de culpa nos domine. Dios entendió tu gran necesidad en el momento en que viniste a El para salvarte. Ahora El entiende tus debilidades y defectos día tras día. El ha hecho una promesa maravillosa en 1 Juan 1:9: "Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados y limpiarnos de toda maldad". Así como viniste a Cristo con fe, creyendo, el día que fuiste salvado, así debes venir a El con fe cuando tengas necesidad de otra limpieza. De nuevo, el autor de los salmos se regocija continuamente en el amor y en el perdón de Dios, expresándose muy bien en el Salmo 116:1,2: "Amo al Señor pues ha escuchado mi voz y mis súplicas, porque ha inclinado a mí su oído. Por tanto, le invocaré todos mis días". "Ser honestos ante Dios mediante la confesión de los pecados también te ayudará a que tus oraciones sean respondidas, como nos dice la Biblia: "No privará del bien a los que andan en integridad" (Salmo 84:11).

# 4: MANTEN UN BUEN TESTIMONIO

Una de las cosas más importantes que debe comprender un nuevo cristiano es la importancia de desarrollar y mantener el testimonio de su cambio en Cristo. Filipenses 1:20 asegura: "Que en nada seré avergonzado; sino que con toda confianza, tanto ahora como siempre, Cristo será exaltado en mi cuerpo..."

 

Aquí seria bueno repetir el II Corintios 5:17: "De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas". En griego, las dos últimas palabras se traducen como "siendo nuevo", lo cual enfatiza el hecho de un proceso continuo de crecimiento en la Palabra de Dios y en la vida cristiana. Este cambio se manifestará de muchas maneras. Mantener un buen testimonio cristiano es importante por dos razones:

Porque Tú Has Cambiado

  Aquellos que se encuentran a tu alrededor notarán el cambio que Cristo hizo, está haciendo y seguirá haciendo en tu vida. Tal vez te preguntarán la razón por la cual has cambiado. ¡Maravilloso! Tendrás tu primera oportunidad de ser testigo del poder transformador de Nuestro Señor Jesucristo. Hazlo valientemente y con frecuencia, pero recuerda que debes apoyar tus palabras con un testimonio consistente. Recuerda también que muchas personas que aunque no digan nada siguen observando cada uno de tus movimientos - - sólo para ver si el cambio que profesas haber tenido a través de Cristo, es tan real y duradero como dices que es. Ya sea que tus familiares o amigos pregunten, se queden callados o hasta te desprecien, una cosa es cierta: -- ¡tu testimonio cristiano causará un impacto muy fuerte en los que estén alrededor tuyo!

 

Al igual que un niño pequeño, que tiene que ser entrenado en las cosas que debe hacer para llegar a ser un individuo saludable, maduro y responsable, así cada cristiano --tanto jóvenes como viejos-- debe tener cuidado mientras recorre el camino con Cristo. Hebreos 2:1 nos da un buen consejo: "Por lo tanto es necesario que con más diligencia atendamos a las cosas que hemos oído, no sea que nos deslicemos". El libro de 1 Juan también contiene unas instrucciones excelentes para el nuevo cristiano: "(1 Juan 1:6) Si decimos que tenemos comunión con él y andamos en tinieblas, mentimos y no practicamos la verdad".

 

El mandato de Cristo en relación con el testimonio que quiere que poseas no se puede encontrar más sencillamente expresado que en 1 Pedro 1:16: "Sed santos, porque yo soy santo". Como cristianos, tenemos que seguir a Jesús (Hebreos 12:2), separándonos de las atracciones y de los tesoros del mundo. Ya no pertenecemos más a éste, porque hemos puesto nuestra mirada en metas más altas...buscando el Reino por venir (Hebreos 13:14). Pablo enfatiza este punto muy bien cuando dice en Romanos 12:1, 2: "Así que, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios que presentéis vuestros cuerpos como sacrificio vivo, santo y agradable a Dios, que es vuestro culto racional. No os conforméis a este mundo; mas bien transformaos por la renovación de vuestro entendimiento, de modo que comprobéis cuál sea la voluntad de Dios, buena, agradable y perfecta."

 

Juan dice a los cristianos: "No améis al mundo ni las cosas que están en el mundo. Si alguno ama (desea) al mundo, el amor del Padre no está en él, porque todo lo que hay en el mundo --los deseos de la carne, los deseos de los ojos y la soberbia de la vida--no proviene del Padre sino del mundo. Y el mundo está pasando, y sus deseos; pero el que hace la voluntad de Dios permanece para siempre" (1 Juan 2: 15-17).

 

De nuevo, II Corintios 6:17 afirma: "Por lo cual, ¡Salid de en medio de ellos (de las cosas del mundo y de los que rechazan a Cristo), y apartaos! dice el Señor. No toquéis lo impuro y yo os recibiré".

 

Enfatizando tu deseo de vivir para Cristo a través del bautismo, haciéndote miembro de una iglesia creyente en la Biblia, desarrollando una vida de devoción consistente y manteniendo un buen testimonio para Cristo, te encontrarás progresando rápidamente en el camino del éxito hacia una vida y servicio cristianos. El Espíritu Santo, que ahora vive dentro de ti, te hará sentir incómodo cuando caigas, tomes una mala decisión, o comiences a desviarte del camino que Dios ha elegido para ti. Mientras continúes permitiendo Su liderazgo en tu vida, harás dos cosas: lo agradarás a El y manifestarás el fruto del Espíritu como indica Gálatas 5:22,23: "...amor, gozo, paz, benignidad, bondad, fe, mansedumbre y dominio propio..." ¡Qué llena, recompensante, y significativa ha llegado a ser tu vida! Cada vez que te sientas débil, simplemente recuerda; "Todo lo puedo en Cristo que me fortalece" (Filipenses 4:13)

# 5:SE UN BUEN TESTIGO

En Efesios 5:18 el Apóstol Pablo aconseja a los cristianos de Efeso dejar que el Espíritu Santo tome control de sus vidas. El dice: .. ."sed llenos del Espíritu". Dijo esto pues conoció por experiencia propia el poder que tendrían si se entregaban totalmente a Dios y a el liderazgo del Espíritu Santo. No solamente continuarían disfrutando de las bendiciones de Dios sobre sus propias vidas sino, lo que es más importante, que serían capaces de lograr el cumplimiento de la obra del Señor siendo testigos, porque el poder de Dios estaría sobre ellos. La gran obra de Dios solamente se puede lograr cuando Su gente está llena de -- o totalmente fortalecida por -- Su Espíritu. Esta fue la promesa de Nuestro Señor mismo, Quién dijo en Hechos 1:8: "Pero recibiréis poder cuando el Espíritu Santo haya venido sobre vosotros, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria y hasta lo último de la tierra". Sí, para hacer el trabajo de Dios --dirigido por el Espíritu Santo tienes que ir con Su energía -- no la tuya -y para estar seguro de esta fortaleza, debes siempre agradar a Dios en todo lo que pienses, digas, y hagas como se ha mostrado en las páginas anteriores de este libro.

 

El hecho de que Dios espera que seamos Sus dignos instrumentos como testigos y trayendo a otros al conocimiento salvador de Nuestro Señor Jesucristo, se revela en 1 Pedro 3:15 el cual asegura: "Más bien, santificad en vuestros corazones a Cristo como Señor y estad siempre listos para responder a todo el que os pida razón de la esperanza que hay en vosotros..." De nuevo en el capítulo 4, versículos 10 y 11, el Apóstol dice: "Como buenos administradores de la multiforme gracia de Dios, cada uno ponga al servicio de los demás el don que ha recibido".

 

El mandato de ser testigo de otros fue la última "gran misión" encomendada por Cristo a Sus discípulos antes de regresar al cielo. Esto se encuentra en Mateo 28:18-20: "Jesús se acercó a ellos y les habló diciendo: Toda autoridad me ha sido dada en el cielo y en la tierra. Por tanto, id y haced discípulos a todas las naciones bautizándolas en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, y enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado. Y he aquí, yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo." Esta misión es reiterada en Marcos 16:15: "Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura."

 

Dadles a otros las buenas nuevas de la gracia salvadora de Dios debe formar parte de tu vida diaria. De hecho, la visita semanal y el programa salvador de almas es una de las primeras actividades en las cuales debes involucrarte. Te pondrán con una persona experimentada para que puedas aprender, pero aún el simple testimonio de tu propia salvación será importante mientras cada uno de ustedes habla a los demás. ¡Quién sabe, a lo mejor tú te ganas tantas almas como tu compañero! Un aspecto adicional muy importante cuando estás acompañando a otro miembro de la iglesia en sus visitas es que mientras él o ella está dando su testimonio, TU puedes estar orando a Dios en silencio, pidiéndole que ablande el corazón del pecador tal como lo hizo contigo el día que fuiste salvado. Convertirte temprano en tu vida cristiana en un buen testigo te dará la alegría de crecer más rápidamente y de ver más bellas almas llegar al conocimiento salvador de Cristo. No permitas que tu falta de conocimiento te impida participar temprano en dar tu testimonio a otros. Mientras sigas los pasos mencionados en las páginas anteriores, crecerás en la Palabra de Dios y en el deseo ardiente de llegar a ser un buen testigo -- y luego, ser uno todavía mejor. Llenos del poder del Espíritu, los Apóstoles Pedro y Juan hablaron de la palabra de Dios con valor (Hechos 4:31). Cuando la gente vio esto, se dieron cuenta de que ellos tenían poder porque habían estado con Jesús (Hechos 4:13). ¡Dios hará lo mismo por ti!

 

Además del testimonio personal y del programa de visitas de tu iglesia, hay por lo menos tres cosas adicionales con las cuales puedes "ir.. .al mundo y predicar el evangelio a todas las criaturas".

A Través de La Oración

Aunque muchos cristianos no llegan a darse cuenta de esto, la oración es un poderoso instrumento en nuestras vidas y servicio. Mientras maduras en la vida y el servicio cristiano y te involucras más y más en el esfuerzo de tu iglesia local por ganar almas, vas a encontrar más oportunidades para orar. Ora por tus necesidades, las necesidades de otros en tu iglesia, tu pastor, el personal, los misioneros que tu iglesia mantiene -- ¡y esperamos que no olvides pedir por el alcance internacional de Familia2000! También debes orar para que Dios dirija más y más gente joven a las diferentes áreas del servicio cristiano, porque personas con una base sólida tendrán que ser las encargadas cuando los siervos del Señor estén muy viejos para servir o sean llamados a su hogar en el cielo. Si tú eres una persona mayor, o posiblemente incapacitada de alguna forma, y se te hace imposible participar en el alcance de tu área o del mundo con tu iglesia de la forma que a ti te gustaría, no dejes pasar esta oportunidad tan especial para ti de ser un guerrero de la oración, pidiendo por aquellos que están en estas áreas de servicio. Tu recompensa será tan grande como la de ellos cuando veas a Jesús porque Dios dice: "Yo os he enviado a segar lo que vosotros no habéis labrado (físicamente). Otros han labrado, y vosotros habéis entrado en sus labores" (Juan 4:38).

¡Dando!

Malaquías 3:8 y 10 afirma: "¿Robará el hombre a Dios? ¡Pues vosotros me habéis robado! Pero decís ¿En qué te hemos robado? ¡En los diezmos y en las ofrendas" "Traed todo el diezmo al tesoro y haya alimento en mi casa. Probadme en esto, ha dicho el Señor de los ejércitos, si no os abriré las ventanas de los cielos y vaciaré sobre vosotros bendición hasta que sobreabunde". Aquí encontramos que una de las mejores formas de ser bendecido por Dios es también una de las maneras de servirlo a El llevando el Evangelio a otros. Las necesidades económicas de cualquier iglesia local, misión, u organización evangelista son inmensas. Los servicios y los salarios deben ser pagados; hacen falta fondos para imprimir, enviar cartas, transmitir programas de radio y televisión. ¡Cuesta dinero el propagar la Palabra de Dios y salvar almas!

 

Temprano en tu vida cristiana vas a querer comenzar un plan sistemático de dar de dos maneras: para, y a través de, tu iglesia local y también según te guíe el Señor, a otros ministerios donde se predique la Palabra de Dios y se salven las almas. Háblale a tu pastor y a otros cristianos que hace tiempo conocieron la alegría de ayudar a través de sus ofrendas. Sus testimonios harán estremecer tu corazón y te darán el comienzo para cultivar las mismas bendiciones en tu propia vida. Entonces, el día que te encuentres cara a cara con Jesús, también tendrás la dicha de encontrarte con un sinnúmero de almas que fueron ganadas por Cristo porque tú te interesaste, porque oraste ¡y porque ayudaste a otros a entregarse a través de tus ofrendas!

¡Entregándote!

Oramos a Dios para que tu seas uno de los instrumentos escogidos por Dios para la jubilosa experiencia de entregarse a Su servicio por completo. Aunque cada aspecto del servicio del Señor es importante, no creo que haya nada que se pueda comparar con el hecho de entregar la vida entera y la energía de uno al servicio de Dios, 24 horas al día, 365 días de cada año sobre la tierra. Aún más maravilloso es el hecho de que hay tantas formas de servir de tiempo completo. Dios necesita trabajadores cristianos de todos los niveles sociales y con todo tipo de educación para realizar Su trabajo. ¡Hay un lugar especial sólo para ti!

 

Es posible que mientras lees este escrito, estudias tu Biblia, asistas a conferencias sobre las misiones en tu iglesia local, o leas la historia de un famoso siervo de Dios, sientas Su llamado especial y vengas a conocer la experiencia del profeta Isaías personalmente: "...Oí la voz del Señor, diciendo: ¿A quién debo enviar? ¿Quién irá por nosotros? Entonces yo respondí: Aquí estoy; envíame a mí." Entonces, aparentemente en menos tiempo del que te tomó darte cuenta del llamado de Dios y responderle, te encontrarás en un Colegio de la Biblia, completando tu internado y "en el campo" como pastor, misionero, evangelista, maestro de una escuela cristiana o en cualquier vocación que nuestro gran Dios te ha dado. Tu vida y ministerio sólo estarán limitados por el llamado del Señor, porque el campo es el mundo entero (Mateo 13:28).

RESUMEN

Ahora ya conoces los cinco pasos más importantes que hay que dar para garantizar una vida entera de paz, alegría y devoción a nuestro Salvador y Señor. Nuestra oración es que empieces a caminar esta senda de peregrinaje inmediatamente porque ". . .conociendo el tiempo, que ya es hora de despertarnos del sueño; porque ahora la salvación (el día que vemos a Jesús cara a cara) está más cercana de nosotros que cuando creímos" (Romanos 13:11).

 

Comuniquese